Jul 16, 2013 - 0 Comments - Cocinando -

Cocinando ideas y reflexiones

Esta laaaarga ausencia, tiene razones de peso pesado. Después de un regreso forzoso a París: por primera vez me pegó fuerte el famoso jetlag, los mil y un envío de CV por toda Francia, las llamadas, envíos de SMS (la modernidad ha tocado las puertas de la cocina francesa!), las mil y una impresiones de CV (a pesar de tenerlo en digital te lo piden impreso a la hora de la entrevista), las noches insómnicas investigando y buscando oportunidades de trabajo para volver a darle vida a mis cuchillos que ya se se estaban oxidando, luego de unas energizantes vacaciones en Nicaragua.

Sin pasar por alto les journées d’essai non payées, los días de prueba que se pueden extender a semanas (que están buenísimos para curiosear y tener la oportunidad pasar por varios restaurantes, conocer y comparar), finalmente esta cocinera encontró trabajo con pasaje directo a Fontainebleau.

el equipo

El proceso de búsqueda me hizo ver estrellas: el desempleo toca las puertas de Francia y la cosa no está tan fácil como antes, el boom gastrónomico continúa, pero las condiciones laborales han bajado y muchos jóvenes en el medio exigen alzando más la voz recuperar (ni siquiera mejorar) lo que se está perdiendo poco a poco. La competencia es significativa: la edad promedio de un aprendiz en cocina es 17 años, antes de cumplir los 30 ya tienen más de 10 años de experiencia, entérense gracias a la emisión #Quiseraleprochaingrandpatissier. Además está la infaltable ”lucha de sexos”, machismo y todos los ‘ismos’ posibles contra las xx.  Pero con mucho ánimo, paciencia, hormonas y cafeína buenos croissants por la mañana todo es posible. Así fue así como llegué a las puertas de l’Axel, a cargo del chef Kunihisa Goto, un japonés que lleva diez años seducido por Francia.

Le Café

Pero bueno mis aventuras en esta cocina será la continuación de otros posts. Esa larga introducción era nada más para alivianarme la culpa de no escribir más seguido. Esta vez quería reflexionar sobre otras cosas.

La mayoría de veces me gusta #escribirbonito, y también me encanta leer #artículosypostsbonitos, que me levanten el ánimo y hagan que salga de mí un rayito de esperanza a lo ositocariñosito.

dibujodeososcarinososparaimprimir5

Enterarme de un restaurante que esté dedicado a dar a conocer a través de su cocina los productos de la Amazonia; o de proyectos como Real Bread Campaign, Real Pasifik Comamos Juntos (me enteré por un post de la Maclovia Vivaral), Terramadre (de curiosa vi que hay unas empresas nicas que están en la red), me dan ganas de saltar de la cama e ir al trabajo a sudar la gota gorda – sí por fin sudando en las europas, ya era hora! #veranofrances2013- en la cocina, y eso que estoy en el gardemanger.

Tengo mil y un proyectos en la cabeza, me imagino un mundo en el que la gastronomía más allá de ser esa palabra tan presuntuosa que es corrijo, el buen comer, sea más inclusivo (a lo foodperestroika). Aterricé y me di cuenta que debo entrenarme y documentarme antes de lanzarme a la tarea de conquistar y seducir a otros con mis sueños. Es por eso que pese a las muchas horas de trabajo, de las cuales no me quejo porque disfruto y tengo un equipo de trabajo simpático que me empuja a aprender y no tenerle miedo a ese enorme salmón que hay que filetear sin dejar marca con el cuchillo; las manos unos días medio adormecidas, y las asperezas en los pies (porque no hay zapato de cocina que los PREVENGA, si los hay los espero de regalo para mi próximo cumpleaños)….es por eso que con todo y todo allí vamos.

También sueño con una Centroamérica más unida y más colaborativa gastronómicamente. Si de algo me he nutrido estos ultimos meses por aquí, es de ideas para generar intercambio.

Guatemala, que me enamoró con su cocina tan surtida y cálida, hasta ya se han presentado en el Bocuse d’Or; Nicaragua, con sus proporciones generosas y comidas caldosas; Panamá con su mezcla de sabores y razas, Costa Rica con su gallpinto con culantro :p, El Salvador con sus pupusas, Honduras necesito saborearte más. “Viva lo nuestro” si pero…. así como abrazamos la cocina italiana, china, japonesa y coreana (yo allí andaba pendiente que nuevo coreano abría, hay varios buenísimos en Managua), los nicas deberiamos interesarnos más en las comidas vecinas, darnos el placer de conocer el pescado a la vizcaína, receta chapina de Semana Santa. En fin todo es bienvenido.

Me gustaría que así como generan tanta participación los desfiles de moda, lo haga ir al mercado un día entre amigos. Nos imagino un domingo visitando un mercado abierto que llegue una vez al mes al barrio, donde un pequeño productor ofrezca sus chayotes tiernos, y uno de piñas de La Concha sea reconocido por tener las piñas más dulce de la comunidad, comprar el rompope bio de la finca de doña Ney, el pan de la Sandra; veo las filas más grandes que las que se hacen cuando una cadena fastfood abre sus puertas en el país. Que haya una invasión de couscous en Nicaragua que produce trigo y nazca la curiosidad por las comidas árabes y africanas.

Pain integral

Y sigo la noche con reflexiones porque así es esto, un día uno come divino por estos lados y el otro decide reflexionar sobre lo linda que es la cocina: como profesión, como oportunidad de intercambio entre familia, amistades y cultura, y como generador de debate, sueños y reflexiones.

Por aquí seguiremos cocinando…

terrina de higado de pato

langosta de breton

 

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